Tratamiento de la Esquizofrenia

Tratamiento Esquizofrenia ValenciaUn trastorno psicótico es una enfermedad psiquiátrica en la que el paciente sufre síntomas psicóticos, es decir, delirios y alucinaciones.

Los delirios son ideas falsas, creencias irracionales que tiene el paciente que no se corresponden con la realidad pero que él vive como si fueran reales y, por tanto, está convencido de las mismas.

Las alucinaciones son trastornos de la percepción. En psiquiatría las más frecuentes son las alucinaciones auditivas: los pacientes suelen oír voces de personas que no están presentes que dialogan entre ellas o que se dirigen a él.

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es la patología psiquiátrica más grave, es crónica y es un problema de salud mental que afecta alrededor del 1% de la población general. Comienza en edades muy jóvenes y no son raros los casos que se inician en la adolescencia. Los síntomas más conocidos son los delirios y las alucinaciones, si bien pueden presentarse otros (aplanamiento afectivo, agitación, inmovilidad, aislamiento).

La enfermedad de la esquizofrenia tiene un curso crónico y frecuentes recaídas, un 50% en el primer año de tras sar dados de alta y el 85% en los primeros 5 años, especialmente si se abandona la medicación. Suele producir deterioro de las funciones psíquicas superiores (disminución del rendimiento de la atención, la memoria, la concentración, la capacidad del pensamiento y la asociación de ideas) y la vida socio-laboral (el paciente sufre un retraimiento general que se conoce como autismo).

Actualmente se admite que la esquizofrenia tiene una causa biológica-hereditaria más que psicológica-ambiental. Puede tratarse con fármacos antipsicóticos, que mejoran los síntomas y frenan el curso progresivo de la enfermedad, lo cual permite una mejora notable del paciente.

Síntomas de la Esquizofrenia

Los pacientes con esquizofrenia sufren delirios y alucinaciones que suelen generarles un importante sufrimiento. Esto son los llamados síntomas positivos de la enfermedad.

Existen varios tipos de esquizofrenia atendiendo al tipo de delirio que presenta el paciente. El tipo paranoide es el más frecuente: los pacientes suelen sentirse perseguidos, observados, tienen miedo de que alguien pueda hacerles daño y por ello se muestran desconfiados y suspicaces; además suelen oír voces que hablan mal de ellos, los insultan o amenazan.

Además de los síntomas positivos existen los síntomas negativos: son menos llamativos que los delirios y alucinaciones; cuando el paciente tiene estos síntomas lo vemos apático, enlentecido, y con dificultad para expresar sus afectos y relacionarse.

Manifestaciones clínicas de la esquizofrenia. Trastornos de la afectividad

Es frecuente, sobre todo en cuadros crónicos de esquizofrenia, el llamado aplanamiento afectivo, que puede confundirse con la depresión. Sin embargo, en el aplanamiento afectivo del esquizofrénico el paciente más que triste está desconectado del mundo exterior y ha perdido las conexiones con la realidad, mientras que la hipotonía afectiva del depresivo conecta con el mundo exterior y no supone una pérdida de las coordenadas de la realidad, puesto que su origen es una tristeza profunda. Otros síntomas de la esfera afectiva son la discordancia afectiva (respuestas afectivas extemporáneas y fuera de contexto), el embotamiento emocional, la incongruencia afectiva (amor-odio hacia la misma persona), la apatía, la lentitud, la frialdad emocional, el negativismo, la inadecuación emocional o cambios emocionales improcedentes con síntomas que pueden apreciarse y que dificultan mucho la relación del enfermo con el entorno.

Manifestaciones clínicas de la esquizofrenia. Trastornos psicomotores

Aunque más infrecuentes que los síntomas anteriores, los trastornos psicomotores son muy característicos en la esquizofrenia, hasta el punto de que en un subtipo de esquizofrenia, la catatónica, estos trastornos son lo más relevante y significativo del cuadro. Se pueden observar, sobre todo en las esquizofrenias crónicas, estupor, agitación, flexibilidad cérea (alternancia de agitación y rigidez e inmovilismo total, en el que los miembros quedan inmóviles aun si se les coloca en una posición forzada), manierismos (movimientos o posturas voluntarias alambicadas y extravagantes realizadas de forma repetida), ecopraxia (imitación de movimientos y gestos de la persona que el paciente observa) y estereotipias motoras (movimientos repetidos que no tienen una finalidad).

Manifestaciones clínicas de la esquizofrenia. Autismo

Este término se refiere al aislamiento del mundo exterior, que puede manifestarse ya en los primeros estadios de la esquizofrenia hasta alcanzar la desconexión total. Si la esquizofrenia se cronifica, no es raro que el paciente viva aislado en su propio mundo, sin relación alguna con nadie en el contexto de una existencia fantástica, irreal, impenetrable y desconectada del exterior. El autismo marcado es propio de enfermos crónicos afectos de un deterioro personal importante.

Manifestaciones clínicas de la esquizofrenia. Otros síntomas

Raramente se observan otros síntomas en la esquizofrenia, como apariencia estrafalaria y rara, excepto en casos crónicos. Pueden presentarse delirios de la memoria, en las que se falsean de manera delirante los recuerdos. No son excepcionales los trastornos de la conducta alimentaria, en especial el rechazo de la comida por temor al envenenamiento. La agresividad inmotivada también puede observarse, así como perturbaciones constantes de la sexualidad, al igual que el insomnio. El deterioro psicótico está siempre presente, de forma más evidente en los casos crónicos con gran empobrecimiento cognitivo y personal, pero también en los cuadros más leves. Después del primer episodio, tanto la familia como los conocidos constatan que el paciente no es el mismo que antes de iniciarse la enfermedad. Está empobrecido e infantilizado, y si era un estudiante brillante no puede continuar los estudios; en definitiva, ha cambiado profundamente y no volverá a ser el que era. En los casos más graves, el sujeto queda en un estado de grave afectación, reducido a la condición de "casi un vegetal".

La conciencia de enfermedad en la Esquizofrenia

Uno de los síntomas característicos de los trastornos psicóticos es la falta de conciencia de enfermedad. Esto quiere decir que el paciente no es capaz de reconocer que sus vivencias son erróneas y, por tanto, debidas a la enfermedad. Es decir, un paciente con esquizofrenia que se siente víctima de una conspiración entre sus compañeros de trabajo, vive esta conspiración como si fuera cierta, está totalmente convencido de que lo que le ocurre es real. Al paciente con esquizofrenia le duele la cabeza porque le están golpeando con un martillo, no porque tenga una migraña… ¿te tomarías tú el antimigrañoso si creyeras que la solución pasa por detener el golpe del martillo?

El mundo de la esquizofrenia es muy complejo, tanto el paciente como la familia del paciente necesitan el apoyo y la comprensión de los profesionales de la salud mental.

Tratamiento de la Esquizofrenia

La esquizofrenia es un trastorno mental crónico y, por tanto, no tiene cura como tal pero sí disponemos hoy en día de tratamientos que nos permiten controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida del paciente. Por lo tanto el tratamiento fundamental de la esquizofrenia es el farmacológico, ya que es el único capaz de modificar el curso de la enfermedad. Estos tratamientos se encuentran disponibles en forma de medicación oral y en forma de inyectables quincenales o mensuales. Los tratamientos psicosociales (psicoterapia, hospital de día, psicopedagogía, rehabilitación) son un buen complemento, pero no inciden sobre la causa nuclear ni modifican los síntomas.

Los fármacos antipsicóticos constituyen la base del tratamiento de la esquizofrenia. Estos fármacos, hoy mejorados con la introducción de los antipsicóticos atípicos, que causan muchos menos efectos secundarios, han permitido la externalización de los pacientes fuera de los hospitales y la instauración de la llamada psiquiatría comunitaria, en la que el enfermo vive en la comunidad fuera del manicomio.

Como las recaídas son frecuentes (50% en el primer año tras ser dados de alta y 85% en los primeros 5 años), sobre todo si se abandona la medicación, se aconseja mantenerla 2 o 3 años como mínimo tras el primer episodio agudo y hasta 5 años tras el segundo episodio. Sin embargo, la mayor parte de los pacientes requiere tratamiento indefinido toda la vida. Por esta razón, es importante complementar el tratamiento farmacológico con otro psicoeducativo y rehabilitador, que conciencien al paciente y a la familia de la necesidad de un tratamiento continuado.

Ocasionalmente, en pacientes reticentes a tomar la medicación oral diaria pueden ser útiles los antipsicóticos de acción y liberación prolongadas (depot), que se administran cada 2 o 4 semanas por vía intramuscular.

Por las características de la enfermedad la mayoría de las pacientes necesitan además de la medicación un tratamiento psicoterapéutico rehabilitador. Estas terapias psicosociales para la esquizofrenia son un excelente complemento de la psicofarmacología, dirigidas a mejorar la capacidad funcional y la interacción social, y de forma prevalente a que el paciente y la familia comprendan la enfermedad, la acepten y entiendan que es básico mantener un tratamiento adecuado de la esquizofrenia.

Psiquiatra Colegiada


Num. Col. COMV 460203608

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