Trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH)

Se caracteriza por alteraciones en la atención e impulsividad.

La hiperactividad, aunque es un síntoma importante, no se da en todos los casos. La inatención implica dificultad para atender selectivamente a estímulos específicos y explorar estímulos complejos de forma planificada y eficiente, y elevada distraibilidad por estímulos irrelevantes; esto, junto con insuficiencias en la organización y planificación, constituye un trastorno de la función ejecutiva considerado como un fenómeno central del TDAH. En el ámbito académico el rendimiento suele ser pobre, son niños que se distraen con facilidad en clase, que con mucha frecuencia pasan de una tarea a otra o de un juego a otro, que cometen múltiples errores en sus tareas, que olvidan y extravían material escolar u otros objetos personales, etc.

La impulsividad hace que el niño no tenga presentes las posibles consecuencias de sus actos y sea incapaz de aplazar gratificaciones, lo que le lleva a ser imprudente tanto física como socialmente. Son niños que suelen sufrir más accidentes, son incapaces de guardar turno, se precipitan literalmente sobre el objeto deseado, responden con agresividad a pequeñas frustraciones, perturban la interacción, el juego o el trabajo de los demás. A nivel cognitivo, la impulsividad se manifiesta en una dificultad para la resolución de problemas (tanto para hacer un dibujo como para resolver un problema de matemáticas).

Fuente: Introducción a la psicopatología y la psiquiatría (J. Vallejo Ruiloba, 8º edición).