Trastorno de conducta (disocial)

Se observa cuando el niño o el adolescente presenta un patrón de comportamiento antisocial, acompañado de una alteración significativa en el funcionamiento familiar y escolar habitual, considerando los padres y educadores que no pueden, de ninguna manera, controlar dichos comportamientos. Según el DSM-5, los criterios diagnósticos para este tipo de trastorno incluyen actividades como la agresión y el maltrato a personas y animales, amenazas e intimidación, iniciar peleas, ejercer violencia sexual, utilizar armas, robos con violencia y comportamiento cruel con otras personas; la destrucción de la propiedad de otros incluyendo, si se tercia, el inicio de un fuego, allanamiento, mentiras y robos, violación delas normas, escaparse del domicilio familiar pasando noches fuera y “hacer novillos”. Estos comportamientos pueden entrar dentro del ámbito de la delincuencia y también pueden ser abordados desde la perspectiva judicial. Puede iniciarse en la infancia o la adolescencia.

Fuente: Introducción a la psicopatología y la psiquiatría (J. Vallejo Ruiloba, 8º edición).